No 29. Cap Anson. Mejores Jugadores de la Historia del Béisbol

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Cap Anson fue la primera gran estrella del béisbol, en el Siglo XIX.  Siempre hay un pionero, y en el mundo del béisbol él lo fue.

Era un chico de una pequeña ciudad de Ohio, que se hizo famoso al ser el entrenador del equipo de la Liga Nacional, Chicago White Stockigs (hoy conocidos como los Chicago Cubs).  Los llevó a conquistar cinco títulos de la Liga Nacional en 7 años -en esa época era una liga totalmente independiente de la Americana, había dos campeones, uno por cada liga-.  Y como jugador consiguió unos récords de bateo que fueron superados posteriormente por Ty Cobb y Babe Ruth.  Fu el segundo entrenador en llegar a las mil victorias -tras Harry Wright-, y el primer jugador en llegar a los 3000 hits.  Y sigue siendo el jugador de esa franquicia que tiene el récord de hits, carreras, dobles y carreras impulsadas.

A los 15 años entró empezó a jugar en el equipo de su ciudad, los Marshalltown Stars, y lograron llevarse el campeonato de Iowa en 1868.  Vio que lo suyo era el béisbol, lo que le llenaba y le gustaba.  Pasó por el College of Notre Dame y por el de Iowa City, y Adrian Anson hizo eso exactamente, pasar por allí.  Y la historia tan repetida durante esos años, un equipo «profesional» pasa por la zona -Rockford Forest City-, juegan un partido contra la gente del lugar, unos muchachos destacan -en este caso los tres hermanos Anson-, y solo Adrian decide seguir las piedras en el camino del deporte «profesional».  Eso fue en 1870, y en el 71 ya estaba en los entrenamientos de primavera de ese club.  Le apodaron «The Marshalltown Infant» a los 19 años, y en el 71 subió al primer equipo de los Philadelphia Athletics.  En el 72 consiguió una media de bateo de .415, la tercera mejor de la Association.  Jugó en todas las posiciones del campo, un Utility Man en toda regla.

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¿Llevar el béisbol a Europa?  En 1874 los Boston Red Stockings y los Philadelphia Athletics fueron a jugar partidos a Inglaterra, no sólo de béisbol, también jugaron al cricket.  Allí Cap Anson conoció a al pitcher Al Spalding, y se hicieron íntimos, esa relación marcó la carrera de Adrian.  En el 75 Anson, con 23 años, fue el entrenador de los Athletics durante 4 partidos, con un récord de 4-2.  En 1876 los Chicago White Stockings (futuros Chicago Cubs) ficharon a Al Spalding, y este recomendó el fichaje de Cap Anson, que se fue a Chicago esa misma temporada.  Ese equipo, dirigido por Spalding, que era pitcher y manager, junto a Anson y Ross Barnes se llevaron el título de la Liga Nacional.

Y hablemos de esos tiempos, muy distintos a los nuestros.  Conoció a su mujer, Virginia Fiegal, cuando él tenía 20 años y ella 14, estuvieron de novios hasta que ella cumplió 18 años y se casaron.  Eran otros tiempos.  Tuvieron 3 hijos, y los tres murieron cuando eran niños.  Eran otros tiempos, y no eran fáciles.  Siempre debemos observar el pasado con los ojos del pasado.

Cap Anson medía 1,89 metros y pesaba más de 90 kilos, era el jugador más grande y fuerte durante la década de 1870.  Otro ejemplo de otros tiempos, con este tamaño en nuestros días sería un jugador más.  Fue un pionero en el Hit and Run.  En el 78 sólo lo eliminaron por strikeouts una vez, en el 79 el doble, dos.  Era el asistente en el campo de Spalding, arengaba a sus jugadores y salía a discutir con los árbitros como si fuera el entrenador -en lo de discutir con los árbitros los viejos tiempos son como los nuevos-.

En el 77 no repitieron título, y Spalding pasó de entrenador a presidente del equipo.  En el 78 cogieron de entrenador a Bob Ferguson, pero no funcionó.  Así fue como en 1879 Anson se convirtió en entrenador y capitán del equipo, «Cap» Anson por lo de capitán.  Una de sus primeras decisiones fue ponerse a él mismo en primera base y allí se quedó durante el resto de su carrera.  En 1979 lucharon por el banderín, pero Cap Anson enfermó en agosto y el sueño se desvaneció.  En 1880 construyera un equipazo con Mike Kelly, Larry Corcoran, George Gore y Abner Dalrymple, y los Chicago White Stockings consiguieron el título con un porcentaje de victorias del .798, el más alto en la historia del béisbol.  Dos titules más cayeron en el 81 y el 82.  Usaba su voz potente y sus maneras guerreras para intimidar a rivales y árbitros, y era el centro de atención en la mayoría de juegos en los que participaba.  Se ganó el sobrenombre de «King of Kickers» -el rey de los pateadores, se sobreentiende que de culos-.  Eran unos tipos duros, más duros que muchos tipos duros que habitaban el mundo del béisbol profesional, esa actitud y esas historias entre leyenda y realidad hicieron crecer la popularidad del béisbol, y podríamos decir que Cap Anson fue la primera celebridad deportiva de los Estados Unidos.

Cap Anson utilizó su celebridad para echar a las minorías del juego, se negó a jugar un partido de exhibición en Toledo, Ohio, si jugaba en el equipo contrario un catcher afroamericano, Moses Fleetwood Walker.  Otros segregacionistas se sumaron a su actitud, y los incidentes se fueron repitiendo, hasta que consiguieron que los negros dejaran de jugar en los equipos profesionales.  En 1890 se desterraron definitivamente los afroamericanos de la Liga, hasta que décadas después llegó Jackie Robinson.  Eran tiempo duros para los negros en Estados Unidos, y no ayudó nada que celebridades lucharan para echar a estos de la liga, otra actitud en esos tiempos podría haber cambiado para siempre la historia del béisbol y del país.  Ninguna vida es ejemplar, pero unas lo son más que otras.  Cap Anson fue un hijo de sus tiempos, seguro que si hubiera nacido 100 años después no hubiera pensado así, pero su actitud en su época destrozo la vida y sueños de muchos jugadores anónimos de los que nunca escucharemos hablar.

Chicago era el equipo que más anotaba, y en esa época se empezó a hablar de carreras impulsadas, y según las crónicas Cap Anson lideró esta estadística en 8 temporadas en la Liga Nacional. Consiguió impulsar más de 2000 carreras, es el cuarto de todos los tiempos tras Hank Aaron, Babe Ruth y Alex Rodríguez.  Cuando escribo este artículo, Albert Pujols está a 70 RBI de alcanzar a Cap Anson.  Y no debemos olvidar que en esta época de la que estamos hablando se jugaban menos de 100 partidos en la Liga Nacional.

Sólo consiguió más de 12 Home Runs una vez, 21 en 1884, y en ese año logró un récord que pervive hasta nuestros días, aunque igualado por otros jugadores como Stan Musial, conseguir 5 Home Runs en dos partidos consecutivos.  Bateó .300 o más en sus primeras 20 temporadas como jugador profesional, y en 1886 se convirtió en líder de «todos los tiempos» en partidos jugados, carreras, hits, carreras impulsadas y otras estadísticas.  Como dirían mis hijos, «el p. amo.»

Donde no destacó mucho fue en defensa, cometiendo bastantes errores durante sus años de profesional.  Formó el famoso «Stonewall Infield» junto al tercera base Tom Burns, el campocorto Ed Williamson y el segunda base Fred Pfeffer, jugaron juntos durante siete temporadas seguidas, del 83 al 89, ¿cuantos equipos de hoy en día mantienen su infielder titular durante siete temporadas?  No lo he mirado, pero probablemente ninguno, el amor al equipo ha pasado a amor al dinero, aunque hemos de decir que en esos años nos se ganaba mucho dinero por jugar al béisbol, era una recompensa, mejor béisbol que mina o campo de cultivo.

Cap Anson era bebedor desde sus primeros años, era un jugador también conocido por sus «aventuras» fuera del diamante.  En el 84 y 85 los White Stockings no se llevaron el título, según se cuenta, por los «festivales» de los jugadores fuera del terreno de juego.  En el 86 se llevaron las series Mundiales ante los Saint Louis Browns, pero la leyenda cuenta que los jugadores de Chicago llegaron completamente borrachos al sexto partido de esas Series Mundiales.  Eran otros tiempos, menos profesionales, pero más pasionales, más irracionales, donde el deporte era un entretenimiento, la gente tenía problemas realmente importantes, ahora con menos problemas «importantes» el deporte nos «preocupa» más que nos «entretiene.»  No a todos, pero en estos últimos años veo a la gente sufrir más que disfrutar en algunas competiciones deportivas, olvidando que esto es un juego, que si todo el equipo llega borracho al partido lo podremos contar a nuestros nietos antes que vivir «indignado.»

En 1887 Spalding y Cap Anson se equivocaron, decidieron traspasar a Mike Kelly a Boston por $10.000, el récord hasta el momento, y traer a jugadores veteranos.  Pasaron de campeones al tercer lugar.  Al año siguiente vendieron a su mejor pitcher, John Clarkson a Boston, de nuevo por diez mil dólares, escalaron hasta la segunda posición.  Resultado de todo esto, los Boston Beaneaters ganaron el título del 91 al 93.

Spalding, dueño de su compañía de deportes -que existe actualmente, su producto más conocido son los balones de baloncesto, que se utilizan en la NBA-, y del club de béisbol, decidió promocionar el juego de la pelota por toda el mundo.  Cogió al equipo de Chicago y a otro equipo de All-Stars y los llevó por todo el planeta, Nueva Zelanda, Australia, Egipto, el continente europeo.  La gira no fue un éxito económico, pero introdujo el juego en diferentes lugares, y sobretodo, los negocios de Spalding en diferentes puntos del globo.  Seis meses duró el viaje, una auténtica aventura.  Cuando volvieron Spalding firmó un contrato con Cap Anson, por 10 años, como mánager y jugador de los White Stockings.

En 1890 Cap Anson tenía las acciones del 13% del club, ya estaba metido totalmente en el negocio, ya no era una prioridad lo que cobraban los jugadores, que era poco, ya estaba en el otro lado.  Así que cuando los jugadores, hartos de ganar una miseria y generar miles de dólares, formaron la «Players League», una liga dirigida por jugadores, Cap Anson se opuso frontalmente.  Los llamó traidores, y junto a Spalding y otros directivos hizo lo posible por terminar con esta liga, y lo consiguió.  La nueva liga sólo duró un año, la destruyeron, pero los jugadores no olvidaron en que bando había estado Cap Anson, la estrella en ese momento del béisbol, durante esos días en que los jugadores quisieron cambiar la organización del juego y fueron machacados desde todas las direcciones.  Algunos periodistas lo llamaron «El Salvador de la Liga Nacional», pero sus colegas no querían saber nada de él.  Estrellas de su equipo como Hugh Duffy y George Van Haltren decidieron no volver a jugar en su equipo de Chicago.  En 1891 los de Chicago iban primeros en la liga en septiembre, ya con el nombre de Chicago Colts, pero una racha de Boston de 18 partidos consecutivos ganados los dejaron en segundo lugar.  Cap Anson creyó hasta el último día de su vida que los jugadores se habían puesto en su contra para que no ganara, que dejaron ganarse por Boston para que el equipo de Cap Anson no consiguiera ganar el campeonato.

En el 91 Spalding dejó de ser presidente de los Colts -aunque seguía en puestos de la dirección-, y dejó el mando del club en Jim Hart, que no tuvo una buena relación con Cap Anson, pero este había firmado un contrato y debía quedarse en el equipo.  Debía ser muy complicado tener una buena relación con el jugador, mánager, estrella del equipo.  En 1894, a sus 42 años consiguió una media de bateo de .388, siendo el jugador de más edad de la liga, nunca se rendía, pero como manager estaba marcado por su mal carácter e inflexibilidad, no era una bendición ir a jugar a su equipo, todo lo contrario.  Era el auténtico «diablo» del béisbol, pero continuaba siendo una celebridad.  en 1895 debutó como actor en Broadway, en «A Runaway Colt», quedo demostrado que era mejor jugador que actor, pero un nombre famoso siempre vende más entradas que un desconocido.  Siguió jugando hasta los 45 años, cuando se retiró, ya que Spalding y Hart no decidieron renovar su contrato, probablemente Anson hubiera querido seguir jugando hasta caer muerto en el diamante.  Tras 27 temporadas terminó su relación con los Chicago Colts.  Se retiró siendo líder de todos los tiempos en partidos jugados, At Bats, carreras, hits, dobles y victorias como manager.

En 1898 fue contratado como mánager de los New York Giants, pero sólo estuvo unas semanas como entrenador, con un récord de 9-13 fue despedido, es fácil imaginar el porqué.  Quería el control total, discutía con todo el mundo, conservaba su mal carácter, quería hacer y deshacer fichajes, y sobretodo, los jugadores no olvidaban que se había posicionado contra ellos.  La gran estrella que era odiado por todos sus compañeros de profesión.  Volvió a Chicago y pidió a Spalding entrar de nuevo en la Liga, entrenando al otro equipo de Chicago, pero las reglas actuales no se lo permitían.  Dejo de hablarse con Spalding y dijo que el mundo del béisbol era un «monopolio» en que no podían entrar los que no eran bienvenidos.  Debió descubrir en ese momento que cuando estaba dentro todo era maravilloso, pero cuando estás fuera ves las cosas de otra manera.

No volvió jamás al mundo del béisbol.  Con el dinero que ganó construyó un «imperio» de billares y boleras, y se dedicó a los Bolos, literal.  Fue vicepresidente de la asociación americana de Bolos, y capitaneó el equipó que ganó el título nacional de bolos en 1904.  Es una de las pocas personas que ha sido campeona a nivel nacional, en USA, de dos deportes diferentes.  También se metió en política, fue elegido, pero su carácter tan poco «político» lo condenó en este mundo.  Sus negocios empezaron a funcionar mal y tuvo que vender sus acciones de los Chicago Colts.  Pero no dejaba de moverse, y decidió crear su propio equipo, los Anson’s Colts, y compró un campo en el South Side de Chicago.  Jugó de primera base a sus 56 años, todavía podía batear, pero no podía moverse muy lejos de primera base.  En la City League jugó varias veces contra los Chicago Leland, un equipo formado por afroamericanos, pero no tuvo ningún problema con ellos.  La madurez nos ayuda a comprender muchas cosas que la juventud desconoce.  Totalmente arruinado tuvo que vender el equipo, se dedicó a hacer monólogos y contar historias por diferentes locales y bares de Chicago.

La Liga Nacional quiso darle una pensión para que pudiera vivir dignamente, estaba cerca de la indigencia, pero él se negó.  En 1913 perdió su casa y tuvo que irse a vivir con su hermana y su cuñado.  Murió un 14 de abril de 1922, a los 69 años, la Liga Nacional pagó su funeral.  17 años después, en 1939, entró en el Salón de la Fama junto a su amigo y mentor Al Spalding.

Nota: cuando empecé el artículo creía que los Chicago White Stockings eran los actuales Chicago White Sox, pero no.  Los White Stockings pasaron a Colts y luego a Cubs.  Los White Sox eran un equipo de la liga Americana que nació en 1900 y cogió el nombre de su competidor del otro lado de la ciudad, White Stockings, que se acortó años después para llamarse White Sox.