Partamos de una premisa innegable, si el pitcher consigue tres strikes, el bateador está eliminado.
Este hecho es conocido por la inmensa mayoría de personas, incluso en tierras como ésta, donde si alguien comenta que le gustan los Cardenales, lo más probable es que sus congéneres piensen que es aficionado a la ornitología, ni mucho menos a un equipo de béisbol radicado en St. Louis, Missouri.
Otro concepto, este sí algo menos conocido, es el de bola. En el caso de recibir 4 bolas en su cuenta, el bateador avanza a primera base. Pues bien, en cada turno de bateo, el jugador va acumulando en su cuenta un número de bolas/strikes que como mucho puede llegar a ser 3/2 (full count); es decir, 3 bolas y 2 strikes.
Una bola más le permitirá avanzar a primera base, y un strike más le eliminará. Es fácil de entender que no es lo mismo estar 0/2 que 3/0. En el primer caso, deberá tener más cuidado al batear, ya que en caso de conseguir el lanzador un strike más, éste será eliminado. En el segundo, por el contrario, tendrá un cierto colchón, ya que incluso con 2 strikes más seguiría vivo.
¿A qué nos lleva todo esto? Pues a la propia naturaleza del ser humano, y me explico. Es cierto que las aptitudes de un bateador a la hora de descifrar o identificar el tipo de lanzamiento es un factor clave a la hora de tener éxito al intentar golpear o dejar pasar la bola, pero también hay que tener en cuenta otros factores como la impulsividad del propio jugador, el resultado en ese momento del partido o la relevancia del encuentro (no es comparable un partido de temporada regular que una novena entrada en unas World Series).
Por otra parte, es razonable suponer que el talento del bateador es el mismo independientemente de la cuenta (ratio bolas/strikes), por lo que no será uno de los factores a tener en cuenta a la hora de realizar comparaciones.
Vamos a escoger un par de jugadores que consideramos representativos, y veamos cómo es su tendencia al bateo en función de su cuenta. Básicamente es comprobar si ha ejecutado el movimiento de swing (independientemente de si ha contactado o no con la pelota) o si ha dejado pasar la bola.
En primer lugar, pensemos en alguien que desprenda energía, con cierto aire volcánico en su juego, alguien que levante de sus asientos tanto al frío aficionado analítico como a los que van al béisbol como excusa para comer perritos calientes. Éste podría ser Fernando Tatís Jr de los San Diego Padres.

Por otra parte, busquemos alguien en principio más cerebral, como puede ser el caso de Freddie Freeman de los Atlanta Braves, campeón de bateo y MVP de la Liga Nacional la pasada temporada (2020).

Respecto al número de pitches, se han considerado los de las temporadas 2019, 2020 y 2021 (hasta el 15 de mayo) para cada uno de los jugadores.
En el siguiente gráfico, en gris oscuro y enmarcada en rojo, se representa la zona de strike, vista desde la perspectiva del cátcher. Esto último es muy importante, ya que como Fernando Tatís Jr batea como diestro, estaría situado físicamente a la izquierda de la imagen.
Por el contrario, al ser Freddie Freeman zurdo a la hora batear, se encontraría en la parte derecha.

Veamos ahora cómo es el porcentaje de swing (en tanto por uno) de Fernando Tatís Jr y Freddie Freeman cuando su cuenta es de 0-0:

En primer lugar, debemos mencionar que la línea roja de 0.8 indica que el pelotero ha intentado batear (ha hecho swing) el 80% de las bolas que han ido por dentro de esa línea. La línea de 0.6, por su parte, indica que ha intentado batear el 60% de las pelotas que han ido por su interior. Y así, sucesivamente.
Si comparamos ambos gráficos, lo primero que vemos es que para Tatís Jr. la práctica totalidad de la zona de strike está contenida por la línea de 0.8, mientras que para Freeman la línea equivalente sería una intermedia entre las de 0.4 y 0.6. Es decir, Tatís Jr intenta contactar casi el doble que Freeman en bolas dirigidas a la strike zone cuando su cuenta es de 0-0.
Veamos ahora qué sucede cuando estamos con una cuenta favorable al pitcher; esto es, 0-2:

Claramente, la zona de 0.8 se ha expandido considerablemente en el caso de Freddie Freeman, llegando a cubrir casi por completo la zona de strike. En el caso de Fernando Tatís Jr, también apreciamos ese efecto de expansión, pero la diferencia entre las cuentas de 0-0 y 0-2 no es tan destacado como el caso del pelotero de los Braves.
De hecho, el área encerrada por cada curva de un mismo color es similar en ambos jugadores, si bien hay cierta diferencia en la forma.
Si partimos de la base de que Freeman tiene la misma habilidad para leer lanzamientos con una cuenta de 0-0 o de 0-2, lo que vemos es que es más propenso a batear con una cuenta desfavorable que con 0-0. En otras palabras, es más fácil para un pitcher sacar un strike a Freddie al principio de la cuenta que con un 0-2.
Por otra parte, Fernando Tatís es igual de “agresivo” independientemente de que la cuenta sea menos favorable a sus intereses.
Finalmente, pasemos a la situación opuesta, en la que el bateador se encuentre en una situación más favorable, como puede ser el caso de una cuenta de 2-0. Fijémonos en las siguientes gráficas:

En el caso de Tatís Jr. nos encontramos con una forma de lo más curiosa. Lo que vemos es, por una parte, muy poca separación entre las diferentes líneas y, por otra parte, una forma abierta en la parte superior derecha.
El hecho de que haya poca separación entre líneas indica que hay pocas bolas entre 0.8 y 0.6; lo mismo sucede entre 0.6 y 0.4, etc.
La forma abierta, por su parte, es un indicador más que nos confirma lo que cualquiera de nosotros percibe viendo jugar a Fernando Tatís Jr. Esto es, como vaya por delante en la cuenta, va a hacer swing independiente de lo que le mande el pitcher: fastball, cutter, slider o un melón de Villaconejos.
Por otra parte, la gráfica de Freddie Freeman presenta un patrón análogo al de sus otras cuentas. SI nos fijamos en el tamaño de las zonas inscritas dentro de las líneas de 0.8 y 0.6, éstas son mayores que las de 0-0, pero menores que las de 0-2.
En otras palabras, Freddie es más selectivo con una cuenta favorable que desfavorable (como cabría esperar), y menos que con 0-0. Dicho de otra manera, con 0-2 no se puede permitir el conceder un strike, por lo que intentará batear todo aquello que crea que va a ir dentro de la strike zone.
En resumen, Fernando Tatís Jr muestra un comportamiento similar en su tendencia al swing con 0-0 o con cuenta desfavorable. En el caso de tener cuenta favorable, su tendencia al swing se incrementa considerablemente.
Utilizando un símil futbolístico, es como aquel futbolista que no se viene abajo cuando falla, y si mete dos goles, es capaz de intentar meter el tercero desde el centro del campo.
Freddie Freeman, en cambio, muestra un comportamiento más predecible, arriesga un poco más cuando está cerca de ser eliminado, y es más selectivo cuando se encuentra en una posición más favorable.
Recalcamos que el talento o la efectividad no entran en esta ecuación, ya que lo que hemos comparado son las veces que ambos intentan golpear la bola, no las veces que tienen éxito.
Yo por mi parte, y ya sé que nadie me la ha pedido, pero para terminar me voy a salir un poco del tema principal y voy a dar mi opinión.
Tal y como comentaban en el podcast de “Pitcheos Salvajes” (también lo podéis encontrar en Twitch los miércoles a las 19:30, como Ibai Llanos o la Gonsabellla, pero con más “hard hits”), hay jugadores como el mismo Mike Trout, o en menor medida Nolan Arenado, que no tienen el impacto mediático de otros como los “Junior” (Tatís y Acuña).
¿Significa eso que son peores jugadores? No necesariamente; pero el béisbol, como el deporte en general, es un reflejo de la vida. Y en ese reflejo está incluida nuestra personalidad.
Lo que vemos en las gráficas de Tatís Jr es que es un optimista patológico, no pierde confianza al fallar, y encima sube la apuesta cuando tiene ventaja. Y eso se transmite, incluso sin la necesidad de tener datos concretos en la mano, como puede ser este caso.
Por otra parte, Freddie Freeman es la apuesta “segurola”: sobrio, analítico, formal, el yerno perfecto.
¿A qué conclusión quiero llegar con esto? Muy sencillo. Muchas veces concebimos la analítica como una ciencia que no va más allá del frío dato o la tabla de colorines que usamos para nuestra Fantasy League, pero en ciertas ocasiones nos puede dar pistas de algo más.












