¿Qué pasa con Chris Sale?

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El periodista Buster Olney ha contado en más de una ocasión una anécdota que ilustra muy bien el pavor que Chris Sale causó una vez en los bateadores de la MLB. Cuenta Olney que cubriendo un enfrentamiento entre Rangers y Dodgers, hace ya unos años, se encontró con un Shin-Soo Choo muy relajado por tener el día libre. El periodista, bromeando, le comentó si estaba tan contento porque su jornada de descanso significaba no tener que enfrentarse a Clayton Kershaw, que ese día abría para los Dodgers. Choo se río. Kershaw está bien, dijo. El que de verdad me hiela la sangre es Chris Sale.

Algo parecido comentaba Evan Longoria en The Payer’s Tribune. donde explicaba porque Sale era una auténtica pesadilla.

«Estás ahí, en el cajón. Con la cuenta 2-2. Estoy seguro de que me va atacar con una recta. Pero ese el asunto con Sale. Bastante difícil es solo intentar averiguar con que te va a atacar. Lo que pasa es que luego viene lo siguiente, también tienes que averiguar como de duro va a lanzar. Eso le da una ventaja especial.»

«Así que me lanza y estoy en lo cierto. Es una recta a 89 millas. Lo más suave de su repertorio. Consigo golpear ese lanzamiento para una falta y lo mismo con el siguiente, una slider de 80 millas.»

«Entonces me lanza esto: Un bombazo de 95 millas. Lo más duro que he visto en todo el at bat…»

Pues bien. Seis aperturas en 2019 y Chris Sale ya no es ese lanzador del que hablan Longoria y Choo. No sabemos muy bien que le sucede. No lo sabe la prensa. No lo sabe el cuerpo técnico y no lo sabe él.

Las cosas se empezaron a torcer el verano pesado. A finales de julio el pitcher se iba a la lista de lesionados. Se especuló mucho. Los números indican que durante su carrera ha llegado muy justo a los últimos meses de competición, por lo que se creyó que los Red Sox le estaban dando algo de descanso para tenerle más fresco en los playoffs. Pronto se demostró que no era el caso.

Sale volvió el 12 de agosto. Realizó una apertura explosiva ante los Orioles (5 IP, 12 K’s, 1 hit, 0 ER con su bola rápida tocando las 100 millas) y fue mandado de nuevo a la enfermería. Cuando volvió en septiembre ya no era el mismo. Tampoco lo fue en octubre. Todos sus lanzamientos bajaron considerablemente de velocidad y su localización se vio muy mermada. En octubre se fue hasta las 4.7 BB/9.

Velocidad de Sale en los distintos meses del 2018.
Velocidad de Sale en los distintos meses del 2018.

Las malas sensaciones se han trasladado al inició del 2019. Exactamente lo mismo que sucedió a final del año pasado. Sale no tiene velocidad y está teniendo problemas de command. En un primer momento no preocupó demasiado. Todos los abridores de los Red Sox empezaron mal. Faltos de forma. La franquicia dijo que era algo buscado, que habían preferido tener unos entrenamientos primaverales relajados por la exigencia de la temporada pasada. Poco a poco la rotación ha ido rodándose y a día de hoy parece estar más cerca de su verdadero nivel. Recordemos que en los últimos 14 días promedian un ERA de 3.55 frente al 8.09 que registraron en las dos primeras semanas.

En su apertura del martes pasado, ante los Tigers, Sale dio muestras de haber recuperado sensaciones. Sus lanzamientos volvían a tener velocidad. Su bola rápida llegó a las 97 millas y en 5 entradas ponchó a 10 bateadores. Es cierto que dio muestras de seguir sin controlar sus lanzamientos al 100% pero al menos su repertorio parecía estar de vuelta.

La de ayer, ante los Rays, era una apertura decisiva. En cierta manera parecía que iba a ser la vuelta del Sale de años anteriores. El inicio demostró que no. Un Fenway mudo por la expectación y el miedo vio como el primer lanzamiento de Sale era una bola rápida que no pasaba de las 90 millas. El silenció se prolongó cuando Yandy Díaz conectó un doble y se convirtió en un silencio atronador cuando Daniel Robertson mandó una bola al Monstruo Verde.

La recta de Sale era de práctica de bateo. No decía absolutamente nada. Llegaba mansa a los bates de los Rays. Entonces sucedió algo que podríamos denominar heroico. El pitcher se refugio en su slider. Aguantó siete entradas haciendo un auténtico clinic de ese lanzamiento. De los 113 pitchs que realizó 53 fueron sliders. La lanzó abajo y dentro, arriba y fuera, al centro… a todos lados. Su bola rápida y su changeup fueron un simple apoyo. Algo a lo que recurrir cuando el bateador esperaba de nuevo esa slider juguetona que se aleja inexplicablemente del bate. Por momentos, Sale pareció un nudillista, un sliderista, podríamos decir. Su recta acabó haciendo daño porque a pesar de ser ridícula nadie la esperaba.

¿Qué pasa con Chris Sale? beisbol mlb beisbolmlb Boston red sox  Información sobre los distintos lanzamientos de Sale realizados el 28.04.2019 antes los Rays.
Información sobre los distintos lanzamientos de Sale realizados el 28.04.2019 antes los Rays.

Ayer no fue ni de lejos el partido más brillante de Sale, pero si el más emotivo. En el que demostró que quizás no necesita gas para ser un buen lanzador.

La gran duda es qué le está pasado.

No se sabe. Solo podemos especular.

Desde que Chris Sale debutó en la MLB en 2010 se ha hablado y mucho de su mecánica. De que una lesión era inevitable. El prestigioso periodista y analista Keith Law ha sido uno de los mayores escépticos. Veía imposible que Sale tuviera una carrera como abridor y lo consideraba un jugador que solo podía tener opciones como relevista. Su brazo no podía lanzar 100 veces seguidas con esa mecánica tan particular.

Pero, ¿qué tiene de raro y problemático la mecánica de Chris Sale?

Es la unión de dos conceptos que no gustan demasiado a los expertos. Por un lado, la «W invertida». Los codos se sitúan por encima de los hombros cuando lanza. Esto parece que favorece la lesión del ligamento colateral cubital.

¿Qué pasa con Chris Sale? beisbol mlb beisbolmlb Boston red sox

Por otro lado, está lo que se llama scap loading (cargar la escápula). Para ganar velocidad el hombro se coloca detrás de la espalda. El scap loading no es necesariamente malo. La mayoría de los pitchers lo utilizan para ganar unas millas extras, pero hay que trabajar en ello para evitar lesiones. La manera en que Chris Sale lo ejecuta no parece la más apropiada para muchos.

A esto habría que añadirle un tercer problema. Generalmente los pitchers lanzan cuando el hombro ha alcanzado su máximo nivel de rotación externa. Esto contribuye a que todo el cuerpo acompañe al propio hombro y se gana también algo de velocidad al tiempo que se evitan movimientos demasiado antinaturales. Trevor Bauer ha trabajado mucho en ese sentido.

Chris Sale no lo hace. Aguanta la bola en su mano más de lo normal. Los bateadores dicen que son capaces de ver su rodilla y su codo antes que la pelota abandone su mano. Esto hace que sea el codo el que genera la mayoría de la velocidad y que todo su cuerpo se mueva de una manera tan «espástica».

Esta mecánica tan particular es la que da ventaja, pero también la que hace que muchos tengan dudad sobre su salud. Se cree que sus bajones de rendimiento en los últimos meses de la temporada se deben a la fatiga que está manera de lanzar genera en su brazo.

Es muy duro decir esto, pero da la sensación de que Chris Sale está en una situación similar a la de Tim Lincecum hace unos años. Más allá de las diferencias físicas nos encontramos con dos lanzadores con mecánicas muy heterodoxas. Lincecum, como Sale, dominó la liga durante varias campañas hasta que su carrera terminó abruptamente. Su mecánica le había destrozado la cadera. Esta por ver que sucede y si Sale sabe reinventarse. Pero parece evidente que el pitcher que vimos antes de 2018 no va a volver.

Tampoco sería descabellado pensar que Sale está en un período de ajuste. Por eso estamos viendo tantas cosas raras en su arsenal. Quizás está prestando menos atención a la velocidad y centrándose más en el spin rate (aunque los datos no lo respaldan). O evolucionando hacía un pitcher tipo Patrick Corbin: rectas de 90 millas y lanzamientos quebrados. Y es que ayer, ante los Rays, Sale llegó a lanzar una curva.

Solo nos quedan dos consuelos:

1. Brian Bannister, es un gurú del pitcheo y sigue en la organización. Seguramente Sale y él están trabajando juntos para encontrar una solución.

2. Los Red Sox no habrían invertido 150 millones de dólares en un brazo «roto»…

2 comentarios sobre “¿Qué pasa con Chris Sale?

  • el 29/04/2019 a las 14:17
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    Tremendo reportaje y me encantan las 2 grandes frases de estos 2 bateadores refiriendose a Sale. Me encantan siempre los pequeños entresijos de este deporte y una de las cosas que más me gusta es saber qué opinan los jugadores de otros jugadores. Como pasó con Harper que salió el jugador más sobrevalorado de la MLB. Tremendo Pepe Latorre siempre hablando de los Red Sox.

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    • el 30/04/2019 a las 10:45
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      Gracias Javier. Me alegro que te haya gustado. Un saludo y a ver si se arregla el asunto de Sale…

      Respuesta

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