Los Astros caminan (con poder) por senderos conocidos

Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
¡Compártenos en RRSS!

El primer partido de la serie entre los Cleveland Indians y los Houston Astros, nos mostró algo que ya podíamos sospechar: los vigentes campeones de las World Series, nos han presentado una seria candidatura para hacerse de nuevo con la corona en este 2018.

El equipo texano solo vio ensombrecida su campaña por el magnífico año de unos enérgicos Athletics que le robaron cierto protagonismo, e incluso, presionaron por la primera plaza en el tramo final de la temporada, y eso se nota. Se nota tanto en términos de descanso como en términos de gestión de vestuario, pero además se intuye otros múltiples aspectos del juego.

Los chicos de A.J. Hinch, dieron ayer el primer golpe sobre la mesa, en el Game 1 jugado en Houston, ante un rival reforzado como son los Indians. Los de Cleveland, a diferencia de los Astros, han tenido una temporada extremadamente placentera en términos de competitividad divisional, y eso se nota, pues pareció que el equipo de Ohio salió poco rodado para un partido de tales dimensiones.

Verlander fue Verlander, el mismo del año pasado, ese pitcher absolutamente dominador que llegó a Houston para guiar al equipo hasta las World Series de 2017. Sin embargo, en ese maravilloso duelo de abridores destacados, Corey Kluber no estuvo tan acertado en sus decisiones según avanzaba el juego.

A pesar de que ambos pitchers iniciaron su encuentro con una tendencia claramente dominadora, enseguida pudimos ver atisbos de dudas sobre Kluber. Un jugador que había realizado solo 3 hit by pitch en toda la temporada, y que en la segunda entrada, ya había golpeado (o mejor dicho rozado) a 2 bateadores, poniendo en situación de anotación a los Astros muy rápidamente. No obstante, el de Alabama se salió con la suya y aguantó hasta la cuarta entrada sin conceder ninguna carrera.

Tras tres entradas salvadas, Kluber no pudo aguantar las embestidas de los bates de Houston, quienes llegaron al final de la quinta entrada con jonrones de Bregman, Springer y Altuve, marcando las distancias por 4 carreras a 0, y enseñando las uñas nuevamente. Todo parecía un deja vú de lo que fueron los Astros en la postemporada de 2017.

Justin Verlander abandonó la lomita con una diferencia sustancial para su equipo, avanzada la sexta entrada, cediendo solo 2 hits y ponchando a 7 bateadores. Unos números que ya hemos normalizado en él, seguramente de forma poco acertada, pues el mérito sigue siendo incontestable. No obstante, los Indians no tiraron la toalla y supieron leer bien la situación. Tras el retiro de Verlander, un wild pitch de Pressly les permitió anotar su primera carrera, y acabar acercándose por 4-2 al final de la sexta entrada.

Muy poco duró la embestida de los Indians, convirtiéndose en un mero espejismo, pues a inicios de la séptima y octava entrada, los Astros acabaron de certificar su dominio con otro HR, en este caso de Martín Maldonado, y una impulsada de Reddick que les elevaba hasta el 7-2 final.

Los Astros han demostrado su poder en casa, en el primer partido de una serie que promete ser más igualada de lo que vimos ayer. Esta noche a las 22:30h (hora peninsular), el segundo partido desde Houston.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *