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Resumen:
Hay un refrán o una frase hecha, más bien, que describe la temporada de los Padres de este año: “nadar y nadar, y ahogarse en la orilla”. Al menos así parece en muchos partidos. San Diego está ahí, están bordeando con el .500 unas semanas por encima y otras por debajo. Están en playoffs casi siempre, pero da la sensación de que en cualquier momento va a venir alguien por detrás y los va a pasar por encima sin poder remediarlo.
Se están haciendo muchas cosas bien. El ataque está funcionando con cierta continuidad. Si nos ceñimos a las estadísticas Los Padres son un equipo top y digno de ser considerado en todas las opciones para playoffs. Son primeros de la MLB en media de bateo (.259) y primeros en hits (663). Llevan en esos puestos desde el principio de la temporada, el ataque está aguantando muy bien, cierto es que es el equipo que más partidos ha jugado, 7 más que Cleveland que es el que menos. Pero falta poder, son decimosegundos en HR. Se echa de menos los vuelacercas que se necesitan para triunfar. Luis Arráez vino hace unas semanas y no ha parado de aportar hits. Muchos. Pero se necesitan toletazos que ayuden a sumar carreras. Hay jugadores que tienen ese poder en el bate, pero que no lo están aportando. Manny Machado, Jake Cronenworth y Fernando Tatis jr. están un pelín flojos en cuanto a los HR. Necesitan que la bola salga del campo. Necesitan que esas potenciales carreras que son los jugadores embasados anoten. Los frailes son los novenos de la liga dejando a jugadores en base. Eso en la temporada regular es muy grave, pero en playoffs (si se llega) es la muerte. Hay que aprovechar las oportunidades que da un deporte tan exigente como este, y ya se sabe que el que acaba perdonando, lo acaba pagando. Estar segundos en OPS+ en la Nacional y sextos en la MLB debería significar estar más arriba en la tabla, pero no es el caso y da pena ver como tanto talento en el campo no se traduce en una posición mejor en la clasificación.
El pitcheo no está a la altura de lo que se necesita. Cuartos en hits permitidos, los otros tres peores también están en la Oeste de la Nacional. Ser los primeros en la Nacional en HR permitidos dice a las claras que algo no se está haciendo bien. Dylan Cease llegó y lo hizo muy bien, pero últimamente se está contagiando de las malas costumbres. Joe Musgrove lesionado, para variar, pero cuando ha jugado tampoco es que haya sido mucha garantía de nada. Yu Darvish no está teniendo un año muy sano y no consigue continuidad. Michael King parece por momentos un ace, pero de vez en cuando le pillan el punto y le hacen mucho daño. Eso sí, segundos de la liga en SO, sólo detrás de los poderosísimos Phillies y primeros en Putouts.
Curiosa la situación de los Padres que están primeros en media de bateo y hits en ataque y segundos en strike outs en la liga y estén coqueteando con el .500. Lo dicho nadar y nadar, para morir en la orilla.
MVP:

Como comentaba antes desde que ha llegado Luis Arráez desde Miami se ha puesto las botas con el bate. El doble campeón de media de bateo de los últimos años sigue demostrando que no es casualidad. Está haciendo una labor importantísima en el ataque de los Padres. Se está embasando día sí y día también. No deja de aportar en ningún momento y no es que la media será buena en total, es que también lo es su regularidad. Es raro el partido en el que no consiga, al menos, un hit. La media que defiende, .322, es la segunda de la MLB (sólo detrás de Bobby Witt jr.), y es una media sostenida a base de regularidad, que puede parecer una redundancia, pero lo que quiero decir es que no es un jugador de rachas. No se embasa 4 veces un partido y desaparece los siguientes 3 partidos. Es regular siendo regular. Una auténtica bendición para el ataque de los californianos. En defensa también lo está haciendo bien tanto en primera como en segunda. Sería increíble que tuviera algo más de poder, lleva 1 HR en 98 hits. Salvando las distancias podría llegar a ser el nuevo Tony Gwynn en San Diego.
Cy Young:
Michael King es el mejor abridor en cuanto a ERA (3.58) lo que dice bastante de la situación en la lomita de los Padres. Dylan Cease (.395) por momentos apuntaba algo muy serio, pero últimamente le han tomado la matrícula y se ha deshinchado un poco, una pena. Pero creo el mejor lanzador de los Padres está siendo Robert Suárez, sé que es hacer un poco de trampas al escoger a un closer, pero es que el diestro lleva 28 SO en 29 entradas y con una ERA de videojuego: 0,61. Con 17 salvadas este año está siendo un bastión importante que está ayudando a salvar los muebles en no pocas ocasiones. Un jugador que vino un poco por la puerta de atrás de Japón y que está haciendo olvidar, sin ninguna duda, a un Josh Hader que no está teniendo buen año. La clasificación de los sandieguinos desde luego que no es mucho peor porque cuentan con uno de los mejores cerradores (94,4%) de la liga, posiblemente sólo detrás de Emmanuel Clase, que está intratable. Ahora sólo falta que sus compañeros en ataque le brinden más marcadores que salvar.

Sorpresa:
Dos claros contendientes en esta categoría. Por un lado: Jurickson Profar. Un jugador que lleva ya unos añitos en la liga y que está jugando con un contrato de 1 año y 1millón de $. Está en el top 10 de algunas de las estadísticas más importantes de la MLB. Cuarto en media de bateo (.321), tercero en OBP (.421) sólo detrás de Soto y Judge, séptimo en OPS+ (164). Y decimoprimero en OPS (.909) a apenas una centésima de Bryce Harper (.910). A final de la temporada pasada parecía desahuciado y ahora es la ganga de la liga, desde luego que nadie puede decir que Mr. Irrelevant no sea una grata sorpresa.

Y, por otro lado: Jackson Merrill. El que fuera una de las joyas de las granjas de los frailes se ha convertido en un seguro de vida en defensa y en constancia en ataque. Pasó del SS en las menores al CF en las mayores. Lleva 7 HR en su año de debut y una media de bateo de .278 con 30 carreras anotadas. Todo apunta a que los Padres tienen la posición del CF cubierta durante unos cuantos años, que no es poca cosa.

Decepción:
Creo que si hay un jugador que no está a la altura de lo que el equipo necesita y de lo que cobra es Manny Machado. Los Padres le hicieron un contrato de megaestrella a uno de los mejores 3B de los últimos años. Es un jugador que debería ser una de las estrellas claras de la liga por aptitudes. Tiene una defensa élite, cosa que este año esta manteniendo. No tiene un brazo derecho, tiene un lanzamisiles. Pero sólo 6HR a cambio de la millonada que se lleva parece mal cambio para los del convento.
Teniendo en cuenta ese carácter competitivo del que siempre ha hecho gala, parece una pena que no se agarre a él para dar lo mejor de sí. Los Padres están necesitados de la mejor versión de Machado para poder apuntar alto. 6 veces All Star, 2 guantes oro, 1 de platino y 1 Silver Slugger son premios al alcance de muy pocos. Sin duda Manny se los ha ganado, ojalá en breves vuelva a ser contendiente para llevarse otra vez esos galardones.

Aunque en decepción bien podríamos meter a todo el cuadro de lanzadores menos a dos o tres. El equipo está haciendo aguas muchas veces por esa vía y así es muy complicado mantenerse a flote.
Expectativas:
A pesar de todo lo malo, el equipo sigue compitiendo. Por ahora, en la Nacional, no está muy caro acceder a Playoffs vía Wild Card. Tienen en sus guantes y bates, llegar. En cuanto Tatis jr, Machado, Xander Bogaerts (vuelva de la lesión), Cronenworth y compañía se pongan al nivel que se les supone podrían colarse sin problemas en octubre. Pero lo principal es que el pitcheo acompañe, que por ahora no lo está haciendo. Sólo Cease, Suárez, King, Yuki Matsui y Enyel de los Santos están aguntando el tirón. Pero falta mucho apoyo por parte de los grandes espadas del equipo. Joe Musgrove tiene que volver a ser el lanzador que prometía y Darvish a ser la referencia que enseñe el camino a los más jóvenes.
Todo apunta a que los Padres serán un equipo comprador antes del Trade Deadline y deberían hacerse con un abridor de garantías y un bate de poder que haga recoger todos esos jugadores sembrados en las bases que dejan escapar tantos partidos. De todas formas, como decía, si los que tienen en plantilla se afinan un poco podrían llegar a final de temporada con lo que ya está disponible. Calidad hay, sin duda. Esperemos que Mike Schildt encuentre la tecla y veamos a los frailes en octubre.













