Los Mets, como ya habíamos avanzado en la previa de inicio de temporada, han tenido un inicio de campaña de sobresaltos, viviendo una montaña rusa.
El equipo dirigido por Carlos Mendoza todavía no había empezado a competir y ya tenía que afrontar la pérdida por lesión en el Spring Training de Kodai Senga, por un período largo de tiempo, que arrastra todavía hasta el día de hoy, aunque ya está en su fase final de rehabilitación y se espera que pueda estar listo para esta segunda parte del campeonato.
La lucha por la posición de 3B entre Brett Baty y Mark Vientos acababa con la victoria del primero, debido a su buena actuación, sobre todo defensiva, aunque su bate parecía lo suficiente encendido como para ganarse el puesto en las mayores, y la adquisición de J.D Martínez para la posición de DH y la presumible versatilidad de DJ Stewart dejaban a la perla de Connecticut Mark Vientos fuera del equipo inicialmente.
Los Mets no empezaron la temporada de la mejor manera, perdiendo los tres primeros partidos, y dejando muchas dudas de actitud y ánimos, sobre todo debido a que sus estrellas no encontraron el sabor del bate, haciendo actuaciones muy por debajo de las expectativas que se deberían. Y es que Lindor, en el mes de abril, bateó para .210 de promedio y Brandon Nimmo para .226, unido a que jugadores como Jeff McNeil también bajaron en su posición en el lineup debido a sus malas actuaciones. También la lesión del catcher rookie, pero ya me atrevería decir que estrella de Queens, Francisco Álvarez, cayera lesionado durante más de un mes por una fractura en un dedo de la mano.
Sumando a actuaciones discretas de J.D Martínez, Harrison Bader, Starling Marte, e incluso Pete Alonso, y malísima producción del joven Brett Baty, quien fue devuelto a Syracuse a encontrar su bate. Y es que el jugador, aunque había empezado la temporada enchufado, y, sobre todo, con una defensa prodigiosa, fue perdiendo fuelle con un Mark Vientos que apretaba fuerte en el lineup. Unido a un pitcheo abridor que, aunque no fue para nada desastroso, y mantuvo muchas veces los partidos con muy buenas salidas de Sean Manaea y Luis Severino, sobre todo, no fue necesariamente un cuerpo a destacar pero cumplieron su trabajo. También subieron a Scott (el rookie consiguió buenas salidas) o David Peterson que, aunque pocas salidas debido a que se recuperó recientemente de una lesión de cadera, también tuvo actuaciones muy certeras quien parece que le ganó sin duda la partida a Tylor Megill, quien tuvo que ser bajado a Syracuse.
Pero es que a los Mets siempre les faltaba algo para ganar. Si los Mets conseguían estar enchufados al bate, los pitchers abridores hacían caer al equipo, permitiendo muchas carreras y, si estas dos cosas funcionaban, el bullpen se caía con todo y desperdiciaba la actuación haciendo perder los partidos. En este sentido, importante comentar el auténtico descalabro de Edwin Díaz que, recordemos, venía de la lesión de rodilla que le mantuvo lejos de la lomita durante un año entero. Pero Edwin no pudo hacerlo peor, permitiendo 4 blown saves, haciéndole perder el rol de closer del equipo para intentar recuperar la velocidad de su recta y el movimiento de su lanzamiento característico, la Slider, el cual había perdido el control totalmente. Aunque cierto es que no toda la culpa fue de Edwin y es que jugadores que venían para apuntalar el bullpen, como Jake Diekman, tuvo que ser relegado del equipo debido a la desastrosa temporada que estaba realizando y jugadores como Brook Raley o Drew Smith cayeron lesionados y, aunque Reed Garret, mención especial para él, aguantó muchas entradas vivo al equipo o subidas desde menores como Jose Butto, Nuñez o Young que aguantaron también en muchos momentos clave, lo cierto es que se vio mermado en conjunto y está siendo una posición que necesita de ser apuntalada en los próximos días, o en el trade deadline del 1 de agosto, si los Mets buscan competir esta misma temporada.
No todo iba a ser malo en la temporada de los Metsies y es que hay un nombre que marcó el mes de Junio y la mejora del conjunto en las tablas de clasificación. Y no forma parte ni del staff técnico ni del cuerpo de jugadores ni siquiera de la franquicia y no es otro que Grimace, la mascota de McDonalds que fue invitada a hacer el primer lanzamiento del partido justo después de que el equipo viniera de las London Series de perder uno y ganar otro el 12 de junio frente a los Miami Marlins.
La afición tomó aquel first pitch de Grimace como un amuleto que estaba ayudando a los Mets a ganar sin parar y es que de repente el equipo era otro. Las piezas funcionaban a la perfección jugando un baseball de altura y entretenido. El equipo obtuvo en el mes de junio un récord de 16 victorias y 8 derrotas.
Y dejando las supersticiones a un lado, jugadores que tienen mucha culpa de esta mejora es la vuelta de Francisco Álvarez de esa lesión en el dedo, quien está siendo un joven lider desde la posición de catcher que tanto necesita un equipo. Francisco Álvarez es un buen catcher defensivo y su promedio de bateo es de .289 con un OPS+ de .136. El venezolano es una sensación en Queens y, según mi opinión, debe ser cerrado a un contrato de larga duración lo antes posible para hacerlo si no vitalicio de muy largo recorrido.
El equipo, sin duda, fue otro. De repente, todo funcionaba. Desde Lindor que tuvo actuaciones de poder haber ido al All Star Game después de haber sido movido al leadoff del lineup y Brandon Nimmo hasta el último del spot del lineup como Harrison Bader quien fue un auténtico baluarte al bate en posiciones claves para anotar y ganar partidos teniendo más de .300 con RISP, buenas actuaciones de J.D Martínez, Mark Vientos o el veterano, aunque subido de menores, Jose Iglesias, con grandísimas actuaciones, catapultaron a los Mets a estar por encima de .500 en victorias y tener el tercer puesto de la liga nacional para el Wild Card. Actuaciones intermitentes de Pete Alonso, que está en último año de contrato, o mala de Jeff McNeil pero que hacen que, si todos explotan, este equipo puede ganar a cualquiera con todavía margen de mejora.
Sorpresa del equipo
Para mí el jugador sorpresa del equipo no es otro que Mark Vientos. Y es que desde que fue subido desde Syracuse, el jugador de Connecticut no ha parado de aportar ataque ataque y ataque con unas stats que da gusto narrarlas.
.287 de AVG, .885 OPS, 12 HR y un OPS+ de 152 y un WAR de 1.9 hacen de Mark un baluarte ofensivo en el quinto sexto puesto del lineup que aporta muchísimo dinamismo a la ofensiva.
Cabe destacar también que ha enlazado buenas salidas defensivas, demostrando que puede hacerse cargo de la tercera base, e, incluso, puede actuar de 1B, aunque evidentemente, mientras el Oso Polar esté sano, no será necesario que desempeña dichas funciones.
Empezó la temporada en menores, no haciendo el equipo en el spring training, lo que fue una decisión controvertida, pero lo cierto es que yo creo que nadie esperaba que hiciese una campaña tan estelar como la que está haciendo. Interesante va a ser cómo acaba la temporada para ver si Vientos ha venido para quedarse.
MVP del equipo
Francisco Lindor tuvo un mal inicio de campaña, pero nadie duda de que el de Caguas es el amo y señor de este conjunto y así lo ha demostrado ingente cantidad de veces. Lindor es un auténtico líder. Cuando el equipo estaba en su peor versión, cogió como capitán la situación por las riendas y reunió a todo el equipo para hacer piña y luchar todos a una por un mismo objetivo, que no es otro que conseguir entrar en playoffs y, una vez allí, soñar con todo.
Empezó por tanto por mejorar él mismo y, desde esa charla, promedia por encima de .300 con unos 17 HR con 3.8 de WAR y un OPS+ de 125. Para mí números que merecían un puesto en el All Star Game de este año, pero que parece que no han sido suficientes para el gran público.
Lindor está llamado a tener una aún mejor segunda parte de campeonato y, aunque está muchas veces cuestionado, Francisco no hace más que demostrar que la afición Met debemos estar detrás de él y defenderlo con todo.
Defensivamente ha vuelto a estar excelso, jugando, parece que de memoria y volviendo a demostrar que es uno, si no el mejor, de los Short Stops de todas las ligas mayores de Baseball.
CY Young:
Aquí debemos nombrar al diestro Luis Severino. Venía con un contrato de un año y con varias dudas que dejábamos patentes en la previa aunque también dejaba claro del potencial que tenía este pitcher y parece que la balanza ( al menos en esta primera parte ) se ha inclinado por sacar el potencial que tiene de baseball Luis Severino y es que está haciendo la mejor temporada de su carrera.
Ha tenido muy buenas salidas desde la lomita con un 109 de ERA+ , 3,58 de ERA en 115 IP .
Si continúa a este nivel le va a permitir sacar un contrato más que decente en esta offseason y veremos si David Stearns le da más años y dinero y si no es en Queens lo será en cualquier equipo porque a este Luis Severino cualquier franquicia de la MLB le vendría más que bien.
La decepción:
Jeff McNeil es la decepción con mayúsculas. También lo avanzaba en la previa que debía mejorar su rendimiento del año pasado y encontrar al Jeff McNeil que quedó primero en la liga nacional en porcentaje de bateo.
Pero nada se ha hecho realidad y McNeil se parece o es incluso peor que el McNeil de la temporada pasada. No encuentra su swing , no encuentra el calor de su bate que tan característico era años ya pasados. Encadena At Bats desastrosos eliminado en cuentas realmente desesperantes. No sé si tirar la toalla con Jeff pero está cerca. Todavía tienen contrato dos años más y necesita mejorar sus stats para permanecer en el equipo… Tiene un AVG de .220 con un OPS de 664 y un OPS+ de 72 con un WAR de 0.1.
Pobres estadísticas cuando lo está jugando prácticamente todo con 304 at bats.
Ojalá me equivoque para esta segunda parte de la temporada pero tiene pinta a que esta será la tónica general.
Expectativas ante el cierre de mercado:
Los Mets están por encima de .500 victorias y una posición de Wild Card dejando sombras sí pero también muchas luces y hay mimbres en el equipo para creer que se puede hacer los playoffs y si se acierta con piezas fundamentales en este mercado final de traspasos soñar por qué no en octubre.
Con todo esto dicho, David Stearns es su primer año como POBO de los Mets y no sabemos muy bien cómo actuará pero quizás lo que creo que ha de hacer es reforzar el bullpen con jugadores de perfil medio ya que en casa tenemos a jugadores que han demostrado que se puede contar con ellos como relevistas y mejorar el pitcheo ( Kodai Senga vuelve de la lesión este mes) pero sin volverse locos ni grandes operaciones que puedan comprometer el muy buen sistema de granjas que hemos podido construir estos dos últimos años. Este 2024 era un año que no se esperaba competir por mucho más allá qu septiembre por lo que el objetivo ha de ser a más medio plazo que ahora mismo por lo que refuerzos sí pero contenidos e incluso diría que si viene alguna oferta buena por alguno de nuestros jugadores con contratos algo complejos y demás no vería mal que se vendiera. La cuestión está en ser o no ser y nadie si no David Stearns debe respondernos esa pregunta. Ya queda menos para el Trade Deadline que se presume en casa Mets totalmente apasionante por un motivo u otro.












