SDLA Red Sox vs Yankees: Calcetines Latinos

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Mundiales, y esté lo que esté en juego, y es que no existe nada como el duelo entre las capitales efectivas del mundo y de Nueva Inglaterra. Una rivalidad que encuentra su origen en la Guerra de la Independencia, Boston impulsó el levantamiento frente a la metrópoli, resultando masacrada, mientras Nueva York se mantenía fiel a la corona. Se dice que la rivalidad vino al béisbol con el traspaso de Babe Ruth a los Yankees, pero, ciertamente, no hacía falta motivo deportivo alguno, la rivalidad ya venía de la revolución americana, de la que se considera capital militar Morristown, la ciudad enclavada en el estado de New Jersey que en las Navidades de 1988 vería nacer a Frederick Alfred Porcello III.

De los tres partidos anteriores no se podía sacar conclusión alguna, únicamente, por un lado, que no existía pitcher infalible alguno, ni los sagrados Sale y Kimbrel salieron indemnes en el primer partido, pero parece que los antorcheros les pilló esos momentos durmiendo, y por otro, que estábamos en una eliminatoria en que el bateo podía imponerse al pitcheo si se lo proponía.

Anoche el cuarto partido de las SDLA, última oportunidad para los bombarderos del Bronx, y una de las dos últimas para los Red Sox, pero estos tampoco querían volver a Massachusetts, para ambos era ahora o nunca.

Ningún pronóstico podía hacerse del partido, nada podía asegurarse de la intervención de CC Sabathia y Rick Porcello. Ni más ni menos 23 partidos partidos de postemporada para el 52 californanio, frente a 4 para el 22 para el hincha acérrimo de los Mets.

Cambios en ambas alineaciones, respecto al tercer partido, necesarios en ambos casos.

Por parte de Alex Cora, se volvía a su tradicional equipo defensivo, tras utilizar su alineación más ofensiva en el 16-1 de la noche anterior. Desaparecían del equipo Brock Holt y Rafael Devers, tras su gran actuación en el día de ayer, dos jugadores ofensivos y zurdos, menos convenientes para el diestro Sabathia. En su lugar, Eduardo Nuñez en 3B, e Ian Kinsler en 2B. Se mantenía en el plato Christian Vázquez, por primera vez en la temporada combinado con Rick Porcello, en lugar de su habitual, Sandy Leon.

Por parte de los Yankees, volvía tras su lesión Aaron Hicks al lineup en el CF, moviendo a Brett Gardner al LF y con ello saliendo de la línea de bateo Andrew McCutchen; entraba, además, Neil Walker por Miguel Andújar en tercera.

No estuvo cómodo CC Sabathia al que se le llenaron las bases en la primera entrada, recibiendo su primeras tres carreras en la tercera, la primera anotaba Andrew Benintendi, tras su habitual agresividad en las bases, gracias a un globo de sacrificio de J.D. Martínez al Center Field; la dos siguientes gracias a batazos al Left Field regido por Gardner, de Kinsler y Eduardo Núñez que impulsaron las carreras de Steve Pearce y el propio Ian Kinsler. Tras la segunda carrera se descolgó el teléfono al bullpen por la cueva Yankee.

Se iniciaba el cuarto episodio con nuevo inquilino en el montículo mulo, Zach Britton, enfrentándose en primer lugar a Christian Vázquez, Home Run y 4-0. Cuatro carreras para los bostonianos en cuatro entradas, tres de ellas protagonizadas por los tres jugadores incorporados o mantenidos en el lineup por decisión de Alex Cora.

No habría hits para los Yankees hasta la quinta, muchos problemas de localización para Porcello que le cargaron las bases, problemas que provocaron el inicio de actividad en el bullpen y que acabarían en la primera carrera para los neoyorquinos, Gary Sánchez, gracias a un globo de sacrificio de Brett Gardner. Extraño se nos hace ver anotar a los Yankees a través de cualquier modo que no sea un home run, pero así ha resultado en los dos partidos de las Series en el Bronx.

Rick Porcello ya no volvería en la sexta entrada dando paso a Matt Barnes, gestionó perfectamente el bullpen Cora hasta la llegada de Kimbrel…..Con regalo sorpresa incluido. Ryan Brasier y el propio Barnes estuvieron perfectos, retirando a los seis jugadores a los que se enfrentaron en sexta y séptima. Y como setupman, gobernando la octava, ni más ni menos que Chris Sale, eliminó también a los tres bateadores a los que se enfrentó con solo 13 lanzamientos. La cantidad de estupideces que hubiésemos oído si la cosa no hubiese salido bien.

En la ofensiva, se le llenarían las bases a Dellin Betances en la octava, situación de la que saldría airoso, polémica con el ínclito Ángel Hernández incluida, lo del cubano es ya de traca.

Y llegó la parte baja de la novena, con Kimbrel destinado a cerrar, lamentable el incidente a su salida del bullpen, si bien no le alcanzó la lata llena que le lanzaron desde la grada, tan lamentable como su actuación. Se le complicaron las cosas hasta el punto de que un partido controlado se convirtiese una victoria de milagro, con revisión incluida del out final. Permitió dos carreras, enfrentándose a siete bateadores, con solo un SO, concediendo hits, bases por bolas y hits by pitch. Desastrosa actuación y honroso récord de ser el save de postemporada con peor currículo de la historia.

Al final 4-3. El próximo sábado inicio de las Series de Campeonato frente a los Astros, complicado va a ser.

Una victoria que debería apuntarse a Alex Cora, gestionando a la perfección lineup y bullpen, que estuvo a punto de destrozarle Craig Kimbrel.

En el vestuario visitante sonó una y otra vez “New York, New York” de Frank Sinatra, en la voz del genio neoyorquino y cantada por el propio roster de Boston. Era la justa correspondencia a la interpretación de Judge mientras abandonaba Fenway tras la victoria Yankee en el segundo partido.

Un quisqueyano, David Américo Ortíz, devolvió la gloria a los Red Sox 86 años después. Y un borícua Alex Cora ha devuelto la esperanza a Boston, perdida tras la marcha del de aquel.

 

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