Tras 18 partidos jugados, los Washington Nationals ostentan un récord de 7-11 y ocupan la última posición en su división de la Liga Nacional. Da la impresión de que el equipo se está acostumbrando a inicios lentos para después, con el agua al cuello, intentar la remontada. Recordemos que la temporada pasada comenzaron con un desastroso 19-31 y al final consiguieron proclamarse de forma sorprendente campeones de la MLB por primera vez en la historia de la franquicia.
Siempre se puede ver la botella medio llena o medio vacía. Como dato positivo cabe destacar que el resto de equipos de la División Este no están tampoco para tirar cohetes y únicamente Miami, gran sorpresa tras sus problemas por COVID-19, ha comenzado la campaña en buena racha. Atlanta (12-10), Philadelphia (7-9) y NY Mets (9-13) están rindiendo muy por debajo de sus posibilidades y, sin duda, hacen cuentas para entrar en la lucha divisional en cuanto consigan ponerse on fire.
La mejor noticia para los capitalinos es el regreso de su joven estrella Juan Soto. Tras perderse los primeros ocho partidos por dar positivo en las pruebas de COVID, está consiguiendo unos números excepcionales: 0.405 AVG, 0.463 OBP con 6 jonrones, alguno de ellos estratosférico. También merecen destacarse las actuaciones del joven pitcher Erick Fedde que, tras cinco partidos, mantiene un ERA de 2.55. Una pena que el flojo nivel en ataque de sus compañeros no le hayan permitido sumar más que una victoria hasta el momento.
Una vez expuestos los razonamientos que permiten a los aficionados a los Nats, entre los que me incluyo, mantener cierta esperanza para el 2020, procedo a analizar los aspectos negativos que están llevando al equipo a una situación muy complicada.
En una temporada regular de 162 partidos un inicio flojo podría ser meramente anecdótico pero, como este año se ha visto reducida a 60, pesan mucho más las derrotas. Además se han producido contra equipos a priori «perdedores» como Toronto y Baltimore. (Cabe destacar la actuación de momento de los Orioles que, sin duda, son una de las sorpresas en el comienzo de la temporada).
Sin duda lo más preocupante es la lesión de Stephen Strasburg. Prácticamente no ha debutado ya que en un principio tenía problemas físicos y en las dos salidas que ha comenzado su rendimiento ha sido muy flojo. Actualmente está en la lista de lesionados por neuritis del túnel carpiano de la mano derecha. El MVP de las Series Mundiales es fundamental en este equipo. Cabe añadir la baja de Starlin Castro por fractura en su mano derecha y la renuncia a jugar del primera base veterano Ryan Zimmerman por temor a la pandemia.
Otro aspecto negativo en este comienzo de campaña es el pobre número de carreras anotadas. A 16 de agosto los Washington Nationals ocupan el undécimo lugar de la Liga Nacional con 79 carreras convertidas, la mayor parte de ellas en tres partidos donde destrozaron a sus rivales. Esta estadística ha de mejorarse mucho si el equipo quiere entrar en postemporada.
Concluyo el artículo indicando que, en un año tan especial, lo importante es mantenerse vivo y entrar en los Playoffs. Serán decisivos los juegos contra Bravos y Filis, rivales a los que todavía no se han enfrentado los Nationals. Si los jugadores consiguen una dinámica ganadora ya han demostrado que pueden lograr cualquier objetivo.












