Cuento de Navidad, El mejor lunes de nuestras vidas.

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En Pitcheos Salvajes también tenemos nuestro Cuento de Navidad.

Hoy he ido al médico porque tengo problemas para dormir. En realidad, no tengo ningún problema. Sí, sé que eso mismo dicen todos los que dicen que no tienen un problema, ya sea con una u otra sustancia, pero es que no tengo un problema para dormir. Así que le he explicado al médico qué es lo que me ocurre.

–Yo duermo bien y muchos días hasta 7 u 8 horas seguidas. Ronco y hasta me despierto con esa alegría que da el despertarte justo un poco antes de que suene el despertador y decirle: “¿ahora qué, eh? Suena, suena”. El problema, bueno que no es un problema, es la hora de irme a dormir; la de levantarme no tanto porque si hay que levantarse, te levantas, tomas dos cafés del Dunkin’Donuts y listo, rock and roll. Pero la hora de irme a dormir, esa es otra historia. Me es imposible acostarme a la 1:00 o 1:30. Irme a esa hora es un sinvivir, mejor dicho, un sin dormir. Sé que no me voy a dormir, empiezo a dar vueltas, a pensar, me levanto al wc, ¿miro o no miro cómo van? Me meto en la cama de nuevo, más vueltas, pensamientos –puros e impuros–, al final miro el resultado y entonces es peor porque depende del mismo: o me intento dormir resignado o ya sí que no hay manera de conciliar el sueño. Me vuelvo a levantar, voy al frigorífico, me hago un sándwich de dos pisos, ¿coke o zumo? ¿Cuánto queda? Venga, zumo. Galletas, porque habrá que comer algo en los tiempos muertos.

–Alto, alto, ¿qué tiempos muertos?

–A ver, doc, si me interrumpe luego me dirá que no me he explicado bien y que no entiende nada. Yo a la 1:00 o1:30 no puedo dormirme. Lo hago cuando termina el partido. Y hay noches que ni eso porque como lleve mala leche, me cuesta caer redondo, se lo aseguro. Y ahí si le diría que me vendrían bien unas pastillas de esas que usted y yo sabemos que lo curan todo, pero bueno ese es otro problema y para eso ya cogeré otra hora en una cita aparte. No hay que mezclar, digo, los temas a tratar.

–¿Qué partido? Pero, vamos a ver, ¿usted qué partidos ve a la 1:30 de la madrugada?

–Eh, no me hable con ese tono, doc, que yo he venido aquí porque tengo a mis padres, a mi hermana y a varios amigos preocupados, muy preocupados. ¿Usted que cree, que vengo a contarle a un extraño mis miserias porque me apetece o porque me aburro en casa? Yo tengo una fantasy, ¿entiende? Titulares, problemas de última hora, mirar estadísticas… Eso es una responsabilidad. Yo juego a La Betaca cada partido, ya se juegue en casa o fuera, tengo gente que depende de mí.

–Todo eso me parece muy bien, pero le repito la pregunta, ¿qué partidos ve a la 1:30 de la madrugada?

–Pues depende de la época del año. Yo es que soy de Charlestown, Boston, Massachussets y claro tenemos cuatro equipos en la ciudad: los Celtics, los Bruins, los Patriots y los Red Sox. Hay también algún deporte más a seguir e incluso los equipos de las universidades pero bueno, entiéndame, yo soy de Charlestown. Yo no he ido a la universidad, no tengo tanta afición.

–¿Cómo que usted es de Charlestown? ¿Es usted de Boston?

–Sí, claro, ¿no sé lo había dicho? Yo veo el TD Garden desde mi ventana y ahora que he hecho obra –con el permiso del dueño claro– he abierto una claraboya desde donde se ve el logo de Citgo que esta junto a Fenway Park. Eso sí, los días claros. Los nublados, imposible.

–Usted me parece que tiene más problemas que los de no dormir.

–No le diría que no pero tampoco quiero que se le forme mucha cola en la consulta, así que vayamos por partes si le parece. Como le decía, yo no tengo ningún problema para dormir porque descanso bien, pero es la gente la que no acepta mi horario. Yo no hago daño a nadie, ni siquiera a mí mismo. Hago mis labores diarias, físicas, mentales, sexuales y hasta el día de hoy no hay quejas, pero llega la 1:00 la 1:30 y no estoy para nadie y menos para irme a la cama.

–Pero vamos a ver, que yo me aclare, ¿usted vive aquí, pero es de Charlestown en Boston?

–Exacto, veo que lo ha entendido.

–Bien, y tiene un problema para dormir, no se duerme hasta la 1:00 o 1:30.

–No, le he dicho que a esa hora no me puedo ir a dormir. Yo, dormir duermo bien, pero lo que no puedo es hacerlo a esa hora. Yo, cuando termina el partido o la OT–normalmente salvo que lleve mala leche por algo, como le decía antes– me duermo.

–OT… ¿Operación Triunfo?

–No, hombre, el OT, over time, la prórroga. ¿Usted ve Operación Triunfo?

–A ver que escriba bien todo. El sujeto no puede dormir, vive aquí, pero es de Charlestown en Boston, su castellano es normal, físicamente parece normal, altura normal, peso normal, no tiene alergia a ningún medicamento, todo normal.

–Nunca me habían dicho tantas veces que fuera normal.

–Iniciando protocolo para envío a especialista del trastorno del sueño y petición de pruebas de drogas, orina y cualquier sustancia legal e ilegal que altere la realidad.

–Entonces doctor, ¿qué me pasa? ¿Me puedo dormir cuando termine el partido o necesito algún justificante médico para entregar en casa o en el trabajo para que vean que no hay ningún problema mental, físico o de ningún otro tipo? Ya sabe que soy muy normal.

–De momento le voy a enviar a un especialista para que le realice una serie de pruebas y luego ya veremos.

–A ver, a ver, que yo tengo más de 35 años. Yo no paso las pruebas del draft, yo no llego al spring training en forma, eso seguro se lo digo y por mucho que usted haya escrito varias veces “normal”, no me firman ni un contrato de veterano por el mínimo. Yo no tengo representante y menos abogado, y no sé si tengo que someterme a esas pruebas o no. Tampoco quiero decir que usted solo piense en dejarme fuera de juego, pero entienda que yo también tengo mis derechos. Los jugadores tienen su sindicato, hasta se han puesto en huelga alguna vez; pues conmigo pasa igual.

–Bien, como le decía, vamos a ver qué resultados nos dan las pruebas y en 30 días vuelva a venir y vemos cuál es el siguiente paso.

–¿30 dias? Pero ¿qué pruebas son esas? Qué las hacen a mano o ¿qué? ¡30 días! y mientras tanto, ¿qué hago yo? ¿Veo los partidos o no? ¿Actualizo mi fantasy? ¿Juego a La Betaca? ¿Qué hago yo con mi vida hasta que pasen los 30 días? ¿Y si le doy algo de cash? Ya sabe, para que esas pruebas tarden 30 horas.

–Pero vamos a ver, usted no me está entendiendo. Por cierto, que no me contesto antes, ¿qué partidos ve a la 1:30 de la madrugada?

–Ya se lo he dicho. Según la época del año o veo a los Celtics y Bruins o a los Patriots los fines de semana, salvo algún ‘Jueves Football’.

–¿Jueves Fútbol?

–Ese fútbol no, Football, la NFL, fútbol americano.

–¿NFL?

–Madre de Dios, pero usted en qué mundo vive. Si me permite, voy a continuar. Y desde abril a octubre veo a los Red Sox. El principio de la temporada se solapa con los playoffs de la NBA y NHL, pero bueno, lo llevo bien, algún día tengo que ver algún partido, si coinciden dos esa noche, en diferido pero es lo que hay.

–¿Dos partidos en una noche? ¿NH qué?

–Y puede que a la misma hora o peor puede ser que jueguen los Celtics en Boston, los Bruins fuera y los Red Sox en Soxtubre, en playoffs. Perdone que nunca me acuerdo que usted es de fútbol y todas estas palabras le suenan a chino.

–Mire, me va a disculpar que ya hemos terminado la consulta, pero tengo curiosidad por saber cómo ve los partidos. ¿Pirateando alguna señal de algún vecino?

–¿Vecino? Jajajaja… Mis vecinos son como usted: a tragar fútbol y venga anuncios y si no eres del Madrid o Barca… puffff.

–Qué le voy a contar yo, jajajaja…

–Mire es muy sencillo, usted veo que se maneja con su edad con el ordenador a nivel de usuario y más.

–Bueno, me defiendo, sí. Hasta tengo un iPad de esos de Apple.

–Pues perfecto. Usted entra con su iPad en la web de la NBA, por ejemplo, si quiere ver a los Celtics, como es mi caso, aunque usted antes de nada debería hacerse de un equipo, pero yo no quiero influenciarle. Una vez está en la web, allí se le abre un mundo. Eso no es como la web de su equipo de fútbol, ya se lo digo yo, aquí tiene estadísticas, resúmenes, los highlights de todos los partidos, el condensed, perdón, el resumen del partido en 15’, para que me entienda. Bueno, usted entra y busca League Pass. Así de sencillo, lo compra con una tarjeta de crédito y puede ver todos los partidos de todos los equipos de la NBA, en directo y en diferido. Y lo mismo con la NHL, NFL y MLB.

–Me interesa, me interesa…

–En directo la NFL sí le deja ver anuncios, pero la NBA, NHL y MLB, no. Ahí entenderá usted lo del sándwich. Pero en diferido, usted puede ver un partido y le quitan los tiempos muertos, los anuncios, en una hora y mediase ve el partido, como una película.

–Me estás dejando alucinado, chaval.

–Lo que no le dirán cuando se lo compre será lo del sueño. Al empezar los partidos a la 1:00 o 1:30 (hablo hora del Este, ya no le digo cuando jugamos en el Oeste) es que usted va a sentir cómo su vida cambia. Olvídese de llegar a la consulta descansado, necesitará dos cafés mínimo cada mañana, olvídese de hablar con nadie, ni que nadie sepa de qué equipo es porque nada más verle querrán tocarle las narices y decirle el resultado del partido porque lo habrán visto en alguna tv de pasada y solo para fastidiarle la mañana. En febrero tenemos la Superbowl, siempre un domingo así que lo mejor es que se reserve un día de vacaciones para el lunes. En abril estamos en playoffs en la NBA y la NHL. En octubre, los playoffs de la MLB y aquí las reglas cambian. Algunos juegan para llegar a playoffs y otros no dormimos para ver los playoffs. No quiero asustarle pero su vida y la de la gente que quiere van a sufrir un cambio drástico porque un día se levantará y querrá hacerse un tatuaje o, peor, querrá ir a ver un partido en directo, allí a USA. Mi obligación y, más con usted que es una persona mayor y ha visto mundo, es decirle las cosas tal cual, sin trampa ni cartón, unos días se gana y otros se pierde y hay que seguir adelante.

30 días después en la misma consulta médica

–Aquí tengo los resultados. No son buenos, indican un claro contenido de potasio, metano, fósforo y un ligero aumento de la melanina y algo que no sé qué es y la verdad nunca había visto está palabra: Shamrock. Aumento de Shamrock a niveles preocupantes.

–No es nada preocupante, todos los años me ocurre lo mismo, en breve empiezan los playoffs y el Shamrock siempre me sube bastante. Por cierto, ¿dónde está el otro médico?

–Bueno no debería darte esta información porque estas cosas son privadas y estaría arriesgando mi puesto de trabajo si hago público algo referente a otro médico y más si es información médica.

–Vamos Doc, que usted es funcionario, cuente, cuente…

–Bueno, hace hoy 29 días que no sabemos nada de él. Su mujer dice que está encerrado en su habitación con su iPad y que no quiere venir a trabajar, no sabemos si es que sufre algún tipo de trastorno por su último paciente o es una depresión de manual, pero es extraño en alguien como él y a su edad, con trabajo, mujer, hijos y una vida plena y feliz.

–La vida puede ser maravillosa y si sabes por qué es maravillosa, muchos días no quieres que no sea de otra manera. Esperemos que se recupere pronto.

–Ojalá. Antes de que te vayas pide hora abajo para el especialista y suerte.

–¿Suerte? ¿Pasa algo?

–He leído tu informe y los problemas de sueño tienen mal arreglo. Puede ayudar el deporte, comer sano, no comer nada después de cenar, hacerte una rutina antes de irte a dormir, no tomar café ni bebidas con gas. Como te digo, suerte y ánimo.

30 días después en la consulta médica del especialista

–¡Hombre, qué casualidad! ¿Usted aquí? Y de paisano, sin bata. Qué viene, ¿de paciente?

–Sí, chaval, ya me ves con mi edad y al especialista del sueño.

–¿Y eso? No me diga que le pasa lo mismo que a mí, que no se duerme hasta que termina el partido. Jajajaja…

–Exactamente eso, tengo los mismos síntomas que tú. Ahora te entiendo, todo aquello que me contabas que te pasaba y que yo pensaba: “Este chaval está loco, loco es poco”. Chaval, eres lo mejor que me ha pasado en la vida, al final me compré el League Pass y la MLB.TV esa.

–Pero ¿qué me dice?

–Le dije a mi hija que me comprara un par de libros de los Celtics, el de “La Leyenda Verde” de Antorio Rodríguez y Juan Escudero, la biblia. Luego uno de Big Daddy, no Papi, Big Papi, David Ortiz. Vaya jugador, madre mía qué manera de hacer home runs…

–O sea que ¿se hizo de los Celtics y los Red Sox?

–Sí, chaval, soy de Beantown.

–Jajajaja… ya habla como yo, League Pass, Beantown y ¿la NFL y el hockey hielo?

–De momento en octubre me voy a comprar el game pass de la NFL para empezar y el hockey hielo será lo siguiente. Jajajaja…

–Jajajajaj usted puede volar, ¿no? Me refiero por su edad.

–Claro, chaval

–En 10 días me voy a Boston a ver las Finales de Conferencia contra los Cavs, si la serie contra los Capitals se alarga a 6 o 7 juegos veré a los Bruins también y, por supuesto, a los Red Sox en Fenway Park. ¿Qué tiene que hacer en 10 días? ¡Vengase conmigo!

–¡Hecho! A mi edad y antes de que me muera tengo que ver el TD Garden y Fenway Park.

–Así me gusta, esa es la actitud. En 10 días usted tiene una foto con Red Auerbach, ha visto los banners del TD Garden, se ha comido una langosta en Legal Sea Food, devorado una Larry Bird en The Fours, cantado Sweet Caroline en Fenway Park y visto a Sale lanzar un no-hitter.

–¿Qué es un no-hitter, chaval?

–Luego se lo cuento. Ahora vamos a ver cómo podemos salir del hospital sin que nadie se dé cuenta. Luego hay que pensar cómo podemos salir del país, porque usted está de baja y no puede salir del país y yo soy de Charlestown pero en la pulsera que me han puesto al entrar dice, “ingreso urgente y medicación inmediata”.

11 días después

La noticia más destacada del país continúa siendo que sigue sin haber información sobre la desaparición de un médico y un parado, de los que se cree que habrían podido huir juntos del país, ya que fuentes cercanas a la investigación aseguran en ambos casos la nota que dejaron a sus familiares decía exactamente lo mismo. “Me voy a casa, no os preocupéis, estaré bien”.

Mientras tanto en Faneuil Hall, Quincy Marquet

–Disculpe, ¿me podría hacer una foto con la estatua de Red Auerbach y mi abuelo? Gracias.

Vamos, abuelo, que tenemos como 20’ andando al TD Garden y luego otros 20’ al Old Sully’s del barrio, aunque antes tengo que comer algo que ya me conoces.

–Y por la tarde vamos a Fenway a Park, ¿no? El mejor día de mi vida, chaval.

Jajajaja… Sí, abuelo, luego a Fenway Park que hoy lanza Chris Sale. Vaya lunes, ¿eh? El mejor lunes de nuestras vidas.

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Estatua de Red Auerbach

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