Hacer trampas nunca puede ser rentable

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Que la MLB anda revuelta estos días con el caso del robo de señales de los Astros durante la temporada 2017 es algo ya sabido por todos. Día a día se van conociendo más cosas y las sanciones y despidos se suceden sin cesar. Y por supuesto las opiniones de unos y de otros. A fin de cuentas estamos en temporada muerta y todas las noticias sobre supuestas trampas y demás cosas ayudan a llenar páginas a la espera de que se reinicie el circo de las Grandes Ligas en poco mas de dos meses.

Salta el escándalo

Recapitulemos de forma rápida. Se detectó que los jugadores de los Houston Astros, encabezados por su entonces miembro Carlos Beltrán, habían ideado un sistema que usaba las imágenes de video a la hora de descifrar las señas que el catcher rival le enviaba al lanzador, una trampa que acabó desarrollando Alex Cora, por entonces entrenador de banca del equipo y al que se ha citado como pieza principal de todo este entramado. El escándalo saltó a la luz a raíz de las declaraciones del por entonces lanzador del equipo Mike Fiers, al periódico digital The Athletic y la bola rápidamente fue creciendo de tamaño hasta que las investigaciones de la MLB corroboraron la verosimilitud de dichas acusaciones.

Llegó entonces el turno de las sanciones. Primero les tocó el turno a Jeff Luhnow (general manager) y A.J. Hinch (manager), que primero fueron inhabilitados por la MLB durante un año para ejercer cualquier cargo dentro del mundo del béisbol y que acabaron siendo despedidos por el dueño de la franquicia, que además deberá de abonar una multa de 5 millones de dólares, la más alta según la normativa vigente. Después le tocó el turno a Alex Cora y Carlos Beltrán, que han sido cesados como manager de los Red Sox y de los Mets, adelantándose así a unas posibles y esperables sanciones oficiales por parte de la MLB que aún no han sido hechas públicas.

¿Creían que esto se acababa aquí? Para nada. Ahora salen las acusaciones de que esta misma temporada ciertos jugadores (José Altuve, Josh Reddick, George Springer) llevaban un receptor de señales adherido a su pecho para recibir determinados impulsos que les hacían saber el lanzamiento que les iban a mandar. Asimismo Los Red Sox también están siendo investigados por el posible robo de señales durante la temporada 2018 ¿Con qué nos sorprenderán las noticias mañana?

Y ahora, todos a opinar

Lo curioso del caso es que hay opiniones para todos los gustos con respecto a estas sanciones. Por una parte están los que creen que han sido duras pero justas y que no se debe hacer nada más. También están los que opinan que el tema se ha exagerado en demasía y que no se merecía llegar hasta donde se ha llegado. Y por último hay otro grupo, entre los que me incluyo, que piensa que las sanciones han sido muy benévolas y que deberían de ser aún más duras. Vamos a tratar de explicar esta última postura.

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Alex Rodríguez

El béisbol, como tantos otros ámbitos de la sociedad, tiene una serie de normas que son de obligado cumplimiento para todos los que lo practican, estén en la parte deportiva o en la gerencial. Con el dopaje, antaño permisivos, la MLB ahora está siendo durísima y todos los años aparecen casos de jugadores que hacen trampas y que son sancionados hasta de por vida en el caso de reincidencia, como le ocurrió al lanzador Jenrry Mejia. El hecho de ser una gran estrella no libraba a nadie de posibles sanciones, como el caso de Alex Rodríguez que estuvo un año entero fuera de los terrenos de juego por el caso Biogénesis y tras su vuelta fue abucheado en todos y cada uno de los ballpark en los que competía salvo, claro está, el Yankee Stadium. Y los casos de violencia de género también son tratados con mucha dureza por parte de la MLB, incluso cuando hay acuerdo entre las partes para evitar un juicio penal. Y creo que así es como debe de ser.

Y sin embargo en esta ocasión mucha gente aboga por hacer la vista gorda o, al menos, ser benévolos con el incumplimiento de las normas creadas por la propia MLB para reglamentar la competición. Pues bien señores, en mi opinión las normas no existen para cumplir solo las que nos apetece o las que creemos que son importantes; las normas están para ser cumplidas todas, sin excepción. Y el que no lo haga tiene que ser castigado de forma ejemplar. Lo contrario sería abrir una peligrosa caja de Pandora en la que cada uno decidiría por su cuenta qué normas son susceptibles de ser acatadas y cuáles no. Y aprovecho para incidir en que esto no sólo ha de aplicarse al béisbol, sino a todas las normas de la sociedad en que uno vive.

En muchas ocasiones la MLB se ha caracterizado por su reticencia a adoptar la tecnología del siglo XXI basándose en unas tradiciones que, en muchos casos, se han quedado anquilosadas en el pasado, mientras que también hay muchas personas que abogan por utilizar éstas cada vez más. Estoy de acuerdo con estos últimos y a mi también me gustaría que la tecnología se usara más en todos los ámbitos del deporte porque creo que beneficia al producto final, pero para conseguir eso lo que hay que hacer es luchar por cambiar esas normas y adaptarlas a los nuevos tiempos. ¡Pero mientras esas normas no se cambien, se deben cumplir a rajatabla!

¿Acaba esto aquí?

Creo que este tema aún va a traer más cola y puede que incluso haya más investigaciones y más sanciones. Si verdaderamente el tema del robo tecnológico de señales fue orquestado por los jugadores, estos deben de ser sancionados con la misma dureza que si hubieran sido encontrados culpables de haberse dopado. No hay diferencia, se han hecho trampas y los tramposos no pueden beneficiarse de sus actos. Y si una o dos megaestrellas de Houston se tienen que pasar media temporada en la grada o viendo los partidos por televisión, que así sea.

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Altuve, Springer y Correa

Y, por supuesto, al haberse demostrado que estas trampas se realizaron durante la disputa de los partidos de las Series Mundiales de 2017, los Houston Astros deberían de ser desposeídos de su título mundial y dejar éste vacante. No, no pretendo que el título se lo den a los Dodgers porque soy de los que opina que un título no se debe ganar en los despachos, pero sí que se puede perder en ellos. Y no desposeer a los Astros de ese título mandará un mensaje muy peligroso al resto de franquicias de la MLB; les dirá que pueden hacer todas las trampas que quieran que si con ellas se consigue un título bienvenidas sean porque nadie se lo va luego a quitar.

Veremos cómo acaban las cosas porque la investigación aún está en marcha. Pero da la sensación de que el Comisionado no desea hacer enfadar al sindicato de jugadores con sanciones que podrían empañar una futura negociación del nuevo convenio colectivo que ya se presume que va a ser calentita y que quizás quiera cerrar el caso un poco en falso para no provocarles. Pero ya aviso que si esto sucede así, mas les vale a los jugadores de Houston salir a batear con armadura, porque estoy seguro de que más de un pitcher va a tomarse cumplida venganza y les va a buscar las costillas desde el primer lanzamiento. Y si no, al tiempo.

Y yo ahora me pregunto; Comisionado Landis, ¿dónde estás ahora que el béisbol te vuelve a necesitar?