Ligas Menores MLB; vivir el sueño o sufrir la pesadilla

Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Google+
Google+
Share on Facebook
Facebook
¡Compártenos en RRSS!

Muchos de nosotros cuando vemos partidos nos decimos “como me hubiera gustado estar en el lugar de…” ya sea pitcher o bateador según el gusto de cada uno. Ademas todos sabemos que el sistema esta totalmente aceitado para llegar a ese lugar que deseamos, nuestra única responsabilidad es arrancar a practicar el deporte lo más joven posible, destacarnos y los equipos pondrán la vista en nuestro juego, llegaremos al draft y luego de elegirnos, en alguna ronda alta o baja, es indistinto, nos mandarán a las Ligas Menores para que empiece nuestro ascenso a las Mayores. Y no es algo loco, claro que no, si tenemos alguna duda hagamos un juego, pensemos en 4 Hall of Fame y veamos su derrotero:

Lou Gehrig (New York Yankees): Hartford Senators fue su escala, equipo A. Llegó en 1921 y en el 23 subió a la gran carpa.

Luis Aparicio (Chicago White Sox): Memphis Chickasaws y Waterloo White Hawks, durante los años 1954 y 1955.

Roberto Alomar (Toronto Blue Jays): Charleston, Reno, Wichita, y Las Vegas entre los años desde 1985 y 1988.

Pedro Martinez (Boston Red Sox): Great Falls, Albuquerque, San Antonio, Bakersfield, equipos A, AA y AAA, en solo 3 años.

En definitiva si los 4 que mencionamos que están en el Olimpo del béisbol pasaron por las Ligas Menores, descontemos que todos los jugadores actuales y pasados hicieron el mismo recorrido.

Pero toda historia tiene su lado B.

En el primer párrafo dije que era indistinto si en el draft nos elegían con un pick alto o uno bajo… pues les mentí. Como será nuestra vida en las Ligas Menores depende absolutamente del lugar en el que nos elijan. Si somos una elección alta (de las primeras) seguramente cobraremos un bono bastante jugoso, quizás algunos millones o en el peor de los casos serán muchos miles de dólares. Pero si somos elegidos luego de varias rondas empezarán nuestros problemas. ¿Problemas por ser elegidos por un equipo de las Grandes Ligas? Que va, si empezaremos a vivir EL SUEÑO…

AVISO AL LECTOR: lo que leerá a continuación pasó realmente y continua pasando, aun cuando no lo crea, en todas las organizaciones el sistema es igual.

Luego de ser elegidos nos mandarán a alguno de los filiales del equipo ( Pueden leer los siguientes artículos que echaran luz sobre 2 organizaciones: Piratas de Pittsburgh y Toronto Blue Jays. Y en este artículo encontraran la organización de las Menores). Como nuestro nivel no es el de una súper estrella, o peor aun, nos eligieron pero no tienen mucha fe en nosotros, nos mandan a la liga Rookie y por jugar en un equipo cobraremos 1100 dólares al mes. Por supuesto a eso debemos quitarle los impuestos, el Tío Sam es muy claro en sus reglas. Pero un detalle importante a tener en cuenta es que solo nos pagaran lo que dure la temporada. Asi que o ahorramos en el tiempo que estemos jugando pelota o buscaremos otro trabajo en temporada baja para mantenernos. Además, cuando juguemos de visitante se nos agregan 25 dolares por día.

Así que agarramos nuestro bolsito, que tiene pocos artículos pero muchos sueños y llegamos a nuestro nuevo equipo. Claro que sólo tenemos equipo para jugar, no tenemos aun donde dormir, así que, o alquilamos algo para nosotros solos o intentamos encontrar a alguien que comparta con nosotros su techo. Como el dinero no alcanza nos inclinamos por la segunda opción. Conseguimos un compañero “simpático” que nos da lugar, pero el único lugar que tiene para ofrecernos es el comedor de su casa, porque ya viven en el mismo lugar otros 3 jugadores, así que pasaremos por el mercado más cercano, compraremos un colchón hinchable y nos iremos para la casa de nuestro nuevo anfitrión. “¿Será tan así? No creo al que escribe, seguro que está exagerándolo todo”. Yo no contestare su duda mejor dejamos una de las fotos publicadas en The Washington Post, mostrando a uno de los jugadores que vivió la experiencia,  Matt Paré.

 

ligas menores mlb Los sueños duermen "en un colchón inflable" Matt Paré
Los sueños duermen “en un colchón hinchable” Matt Paré (The Washington Post)

Otro tema importante es el de la comida, los equipos de las Ligas Menores no están muy preocupados por nuestra alimentación, así que es casi un sálvese quien pueda.  Lo veremos claramente si leemos relatos de diferentes jugadores, por ejemplo Dirk Hayhurst, que en primera persona cuenta:

“A los lanzadores que salían antes de que terminara la práctica de bateo los llamábamos “Spread Killers” porque se apuraban para comer un poco más, comer más era un sándwich de mantequilla y jalea extra. Pero los últimos en llegar, no tenían nada para comer y debían jugar con hambre”.

Uno de los grandes secretos para no quedarse con hambre, nos contó un ex jugador, es lograr hacerse amigo de los dueños de puestos de Hot Dog del estadio, así lo que sobra en lugar de tirarlo, nos lo dará a nosotros.

Cuando no estemos jugando, pasaremos mucho tiempo en casa sobre nuestro colchón hinchable, y como tener una televisión es un lujo, nos conviene aprender a leer la letra chica de lo que compremos, otra vez dejaremos a los viejos que nos aconsejen, el truco es el siguiente: juntaremos entre todos los que compartimos la casa los dólares que podamos vamos a ir a Walmart, y compraremos la televisión que podamos con lo que juntamos, llegaremos a nuestro domicilio, sacaremos la tele y la usaremos hasta el día 88, en el día 89 guardaremos todo nuevamente y devolveremos el producto, gracias a la política de devolución hasta el día 90 nos devolverán el dinero y podremos hacer nuevamente lo mismo pero en otra tienda. Como les dije anteriormente todo se trata del ingenio.

Como última reflexión, que mejor que leer a un jugador que paso por mucho de esto:

“A medida que se establece la realidad de la situación de las Ligas Menores, aprendes a ser inventivo. Tú tienes problemas, resuélvelos. Tú robas. Tú mientes. Haces trampa. Casi tienes que hacerlo. ¿De qué otra manera puedes sobrevivir? ¿De qué otra manera puedes justificar todo lo que has hecho para llegar a donde estás? Cuando la ventana de la gloria de las grandes ligas comienza a cerrarse y te das cuenta de que nunca recuperarás los años que jugaste en este “sueño”, harás cualquier cosa.”  Dirk Hayhurst

Esto que mencionamos anteriormente puede repetirse durante mucho tiempo, quizá nuestro futuro no sea el de las Grandes Ligas, porque la naturaleza no nos ayudó o las circunstancias no nos permitieron llegar lejos, pero, ¿como nos vamos a rendir? Hicimos tantos sacrificios, si tenemos hijos, durante 8 ó 9 meses quizás no los vimos, pedimos plata prestada, nuestros sueños se van viendo cada vez mas borrosos.  Y como dejamos muy pronto la escuela tampoco tenemos un diploma que nos respalde, por tanto, nuestro futuro, aun de no continuar en este camino, será muy poco prometedor. Así que corremos hacia adelante intentando seguir hasta alcanzar el sueño. Porque existe un Puig, un Altuve, un Stanton o cualquier otro nombre que se nos ocurra y que pasó por lo mismo que nosotros, vivió en las Ligas Menores y triunfó. Pero la pregunta seguirá en el aire.  ¿Vivir el sueño o sufrir una pesadilla?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *