Una de Romanos

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Como muchos otros de mi generación (nací el mismo año que Don Fernando Díaz Cobo, también el mismo año que Bartolo Colón e Ichiro Suzuki, pero estos últimos ni han hecho ni harán lo que ha hecho por el béisbol aquél) nos asomamos al deporte americano a través de aquellos resúmenes sobre la NBA, que nos llegaban antes, incluso, de que “Cerca de las Estrellas” empezase a retransmitir partidos enteros. En aquella época o eras de los Lakers o de los Celtics, obviamente yo me hice de estos últimos, demasiado glamour, para mi gusto, tenían los primeros.

Aún recuerdo aquel 1986 como si fuese ayer, los verdes se llevaron el anillo, tal vez no ha existido equipo como aquel. Convencido estaba yo, aquel verano, de que Boston se sentiría la ciudad más orgullosa y feliz del mundo, hasta que al poco de pasar al otoño leí un artículo, creo que en El Mundo Deportivo, que  me causó la mayor sorpresa que nada me había generado jamás, Boston era una ciudad destrozada, iracunda y desesperanzada y todo porque a un tipo, en un partido no decisivo, le había pasado una bola entre las piernas, comprendí que nada tendría jamás la fuerza del béisbol.

Pero entonces en España decir que te gustaba el béisbol era como decir que querías irte a vivir a la Antártida. En aquellos tiempos y la década que siguió solo podíamos ver béisbol a través de cintas que te grababa alguien con parabólica o leerlo a través de revistas que te traía algún amigo o conocido, que le había pedido a su padre que, en sus tránsitos por los kioskos de los aeropuertos, mirara si había algo para el amigo rarito, bueno, algún artículo aparecía de vez en cuando en la prensa deportiva, pero eran excepcionales y no permitían seguimiento alguno. Sí, nos dieron béisbol en los Juegos del ’92, pero fue un inciso, que por desgracia, quedó en eso.

Y EN ESO LLEGÓ FERNANDO DÍAZ COBOS.

Pero todo cambió en el ’96, llegó el béisbol a la pequeña pantalla española, y lo fue con los Juegos Olímpicos de Atlanta, y con el béisbol nos llegó la voz de Fernando Díaz Cobo, sí, justo en la Atlanta de sus Braves, sí, justo en el Fulton County Stadium de sus Braves, ¿Casualidad? En las casualidades solo creen los incrédulos.

Terminaron los Juegos y Fernando se puso a contarnos las Grandes Ligas, era increíble, ya podíamos seguir el campeonato americano con regularidad y con un tipo, que en el poco espacio que tenía en los partidos en diferido y cortados que le tocaba comentar, te contaba lo que pasaba en el campo, en las gradas, el reglamento y la actualidad semanal. Te preguntabas, ¿Cómo puede este tío, en este país, saber tanto de esto? Y es que nunca nadie ha hecho tanto con tan poco. Fernando construyó autopistas con una azada.

Luego llegó “Esto es América”, donde cada sábado a la hora de comer, en diez minutos, Fernando nos contaba toda la actualidad del béisbol y hasta metía algún reportaje. Nuestros ídolos no eran jugadores MLB, nuestro ídolo era Fernando, sus opiniones eran las nuestras, sus historias eran las nuestras

Entonces internet estaba en pañales, a mlb.tv ni se la imaginaba…..

De eso hace ya más de veintiún años y ni Fernando ha dejado el béisbol ni el béisbol ha dejado a Fernando. Y junto a él, todos aquellos que narraban el rey de los deportes, los: Fernando López Hervás, Josean Redondo, Adolfo Barbero, Moisés Molina, y otros que, por desgracia, ahora mismo, no recuerdo.

Los que le seguimos desde el principio, hemos aprendido con sus lecciones como con nadie, pero también hemos compartido nuestros mejores y peores momentos con él, muchas veces aquellos que retransmiten los deportes que nos apasionan desconocen hasta que punto interactuamos con ellos, y como se introducen en nuestras casas compartiendo nuestros momentos buenos y menos buenos. Somos muchos los que, casi sin darnos cuenta, nos constituimos en orgullosos ciudadanos de la FernandoDíazCoboNation.

Cierto es que ahora existe MLB.tv, miles de páginas web, millones de artículos y toda clase de aplicaciones. Pero, mientras todo el mundo se abalanza sobre las retransmisiones con cuatro pantallas y rodeadas de pestañas con cientos de estadísticas, y cuatro posibilidades de comentarios en inglés y español, de MLB.tv, el gigante americano, yo prefiero los partidos cortados y en diferido escuchando a Don Fernando Díaz Cobo, yo prefiero UNA DE ROMANOS.

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